Y tan preocupante...
La variante delta es causada por la propia vacunación: afecta más a los vacunados que a los no vacunados y sus efectos son diferentes del COVID "normal" y más parecidos a los efectos secundarios que algunos expertos dijeron que iban a aparecer entre los vacunados. Lógicamente, esto nunca lo van a reconocer desde medios oficiales, ni españoles ni extranjeros. Al menos de momento, mientras siga la vacunación masiva de la población.
Con este tipo de "vacunas" te inoculan la proteína spike, para que el cuerpo aprenda a reconocer este tipo de proteína para que el sistema inmunológico luche contra la enfermedad en el caso de pillar el COVID (supuestamente esta es, oficialmente, la manera en la que funcionan ESTAS "vacunas"). El problema es que ya hay estudios que dicen que la sola inoculación de la proteína spike sin ninguna carga viral más, provoca problemas de todo tipo, especialmente circulatorios. En resumen, estás sano, te vacunas, te meten la proteína spike, tu cuerpo aprende a reconocerla pero terminas enfermando de algo parecido, aunque no idéntico por sus síntomas, al COVID. Es decir, que la variante delta famosa no es en realidad una variante del SARS-COV2, sino un efecto provocado por la propia vaunación.
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¿Cómo funcionan las vacunas?
https://www.aemps.gob.es/la-aemps/ultim ... s-vacunas/
El sistema inmune nos permite enfrentarnos y vencer a diferentes enfermedades causadas por microorganismos tales como los virus y las bacterias. Sin él, cualquier infección acabaría dañando órganos vitales y conducirnos a la muerte. Cuando un virus nos infecta, el sistema inmune detecta su presencia y genera dos tipos de respuesta: por un lado, produce unas proteínas llamadas anticuerpos que se unen a las proteínas del virus para neutralizarlo y así evitar que pueda infectar a nuevas células; y por otro, estimula unas células denominadas citotóxicas, que tienen la capacidad de reconocer células infectadas por el virus y matarlas antes de que puedan liberar más virus en el organismo.
Las vacunas funcionan imitando a los virus y las bacterias que causan enfermedades preparando al sistema inmune para reconocer y defenderse contra ellas
Los avances en investigación biológica han permitido identificar en muchos casos las proteínas que permiten que el virus infecte y se multiplique en las personas. En el caso del virus SARS-CoV-2, esta proteína crítica es la proteína S (spike o espícula) y por eso la mayoría de las vacunas frente a la COVID-19 implican generar respuesta contra esta proteína.
Las vacunas lo que contienen es esta proteína, que puede aislarse del virus, producirse en el laboratorio, o introducir su secuencia genética en un vector (por ejemplo, un mRNA) que lo expresará cuando vacunemos al individuo. Estas vacunas no contienen el virus completo y, por tanto, nunca van a producir la enfermedad COVID-19 que causa este patógeno.
Así, cuando una persona recibe la vacuna, el sistema inmune reconoce esta proteína viral como un agente extraño y produce una respuesta de anticuerpos y de células citotóxicas específica frente a la proteína S. Si una persona vacunada se infecta después, antes de que el virus pueda multiplicarse a gran nivel para causar una enfermedad clínica, los anticuerpos y las células citotóxicas generados por la vacuna se unen a la proteína S del virus bloqueando la infección y evitando la enfermedad clínica
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Es decir, que las vacunas contienen proteína spike. Pero...
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Salud.-La proteína de pico del SARS-CoV-2 puede causar por sí sola daños pulmonares
https://www.notimerica.com/vida/noticia ... 74003.html
Salud.-La proteína de pico del SARS-CoV-2 puede causar por sí sola daños pulmonares
MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
Utilizando un modelo de ratón de lesión pulmonar aguda recientemente desarrollado, los investigadores descubrieron que
la exposición a la proteína de pico del SARS-CoV-2 por sí sola era suficiente para inducir síntomas similares a los del COVID-19, incluida la inflamación grave de los pulmones, según la presentación que han realizado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Farmacología y Terapéutica Experimental durante la reunión virtual de Biología Experimental (EB) 2021.
El SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, está cubierto de diminutas proteínas de pico. Estas proteínas se unen a los receptores de nuestras células, iniciando un proceso que permite al virus liberar su material genético en una célula sana.
"
Nuestros hallazgos demuestran que la proteína de espiga del SARS-CoV2 causa lesiones pulmonares incluso sin la presencia del virus Intacto --señala Pavel Solopov, profesor asistente de investigación en el Centro de Investigación Frank Reidy de Bioelectricidad de la Universidad Oíd Dominion, en Estados Unidos--.
Este mecanismo, hasta ahora desconocido, podría causar síntomas antes de que se produzca una replicación viral sustancial ".
Estudiar el SARS-CoV-2 puede ser un reto porque los experimentos con el virus intacto requieren un laboratorio de nivel 3 de bioseguridad. Para superar este obstáculo, los investigadores crearon un nuevo modelo de lesión pulmonar aguda que utiliza ratones transgénicos que expresan el receptor humano del SARS-CoV-2 en sus pulmones.
"Nuestro modelo de ratón reduce drásticamente el peligro de realizar este tipo de investigación, ya que permite estudiar la lesión pulmonar por COVID-19 sin utilizar el virus intacto y vivo --afirma Solopov-, Esto aumentará y diversificará en gran medida la capacidad de investigación sobre el COVID-19. Nuestro modelo también será probablemente útil para estudiar otros coronavirus".
Los investigadores inyectaron a los ratones modificados genéticamente un segmento de la proteína de la espiga y analizaron su respuesta 72 horas después. Otro grupo de ratones recibió sólo solución salina para servir de control.
Los investigadores descubrieron que
los ratones modificados genéticamente a los que se les inyectó la proteína de la espiga presentaban síntomas similares a los de la COVID-19, que incluían una inflamación grave, una afluencia de glóbulos blancos a los pulmones y pruebas de una tormenta de citoquinas, una respuesta inmunitaria en la que el organismo empieza a atacar sus propias células y tejidos en lugar de limitarse a combatir el virus. Los ratones que sólo recibieron solución salina permanecieron normales.
"Estos resultados demuestran que el ratón modificado genéticamente junto con sólo un segmento de la proteína spike puede utilizarse para estudiar la lesión pulmonar del SARS-CoV-2 --explica Solopov--. Podemos utilizar esta herramienta para desarrollar una mejor comprensión de cómo la proteína spike causa los síntomas pulmonares -incluso sin el virus intacto- con el fin de desarrollar nuevas dianas y terapias para el COVID-19".
Los investigadores tienen previsto continuar esta línea de investigación utilizando el nuevo modelo de ratón para estudiar la eficacia de varios fármacos en la reducción de la gravedad de la lesión pulmonar aguda y la COVID-19.
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La proteína de espiga del coronavirus desempeña otro papel clave en la enfermedad
https://www.infosalus.com/salud-investi ... 62947.html
MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los científicos saben desde hace tiempo que las distintivas proteínas de espiga del SARS-CoV-2 ayudan al virus a infectar a su huésped al adherirse a las células sanas. Ahora, un nuevo e importante estudio demuestra que también desempeñan un papel clave en la propia enfermedad.
El artículo, publicado en la revista 'Circulation Research', también muestra de forma concluyente que la COVID-19 es una enfermedad vascular, demostrando exactamente cómo el virus SARS-CoV-2 daña y ataca el sistema vascular a nivel celular. Los hallazgos ayudan a explicar la gran variedad de complicaciones aparentemente inconexas de la COVID-19 y podrían abrir la puerta a nuevas investigaciones sobre terapias más eficaces.
"Mucha gente piensa que es una enfermedad respiratoria, pero en realidad es una enfermedad vascular. Eso podría explicar por qué algunas personas sufren derrames cerebrales y por qué otras tienen problemas en otras partes del cuerpo. Lo que tienen en común es que todos ellos tienen un trasfondo vascular”, explica el coautor del estudio Uri Manor, del Instituto Salk (Estados Unidos).
Aunque los hallazgos en sí mismos no son del todo una sorpresa, el artículo proporciona una clara confirmación y una explicación detallada del
mecanismo a través del cual la proteína daña las células vasculares por primera vez. Cada vez hay más consenso en que el SARS-CoV-2 afecta al sistema vascular, pero no se sabía exactamente cómo lo hacía. Del mismo modo, los científicos que estudian otros coronavirus sospechan desde hace tiempo que
la proteína espiga contribuye a dañar las células endotellales vasculares, pero ésta es la primera vez que se documenta el proceso.
En el nuevo estudio,
los investigadores crearon un "pseudovirus" que estaba rodeado de la clásica corona de proteínas de espiga del SARS-CoV-2, pero que no contenía ningún virus real. La exposición a este pseudovirus provocó daños en los pulmones y las arterias de un modelo animal, demostrando que la proteína de la espiga por sí sola era suficiente para causar la enfermedad. Las muestras de tejido mostraron inflamación en las células endoteliales que recubren las paredes de las arterias pulmonares.
A continuación, el equipo reprodujo este proceso en el laboratorio, exponiendo las células endoteliales sanas (que recubren las arterias) a la proteína de la espiga. Demostraron que la proteína de la espiga dañaba las células al unirse a la ACE2. Esta unión interrumpió la señalización molecular de la ACE2 a las mitocondrlas (orgánulos que generan energía para las células), provocando que las mitocondrlas se dañaran y fragmentaran.
Estudios anteriores habían demostrado un efecto similar cuando las células se exponían al virus del SARS-CoV-2, pero este es el primer estudio que demuestra que
el daño se produce cuando las células se exponen a la proteína de la espiga por sí sola.
"
Si se eliminan las capacidades de replicación del virus, éste sigue teniendo un efecto dañino importante en las células vasculares, simplemente en virtud de su capacidad de unirse a este receptor ACE2, el receptor de la proteína S, ahora famoso gracias a la COVID-19. Otros estudios con proteínas S mutantes también proporcionarán nuevos conocimientos sobre la infectividad y la gravedad de los SARS-CoV-2", detalla Manor.
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«Si no pagan a jugadores, ni a empleados, si no pagan luz ni acreedores, alguien debería explicar dónde va el dinero en el Sporting...» (Agustín Castellote, 29/07/2013)
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